viernes, 30 de agosto de 2019

¿Llegó el momento de invertir en el negocio? ¡Ten en cuenta lo siguiente!

Emprender con pocos recursos no es un camino fácil para ninguna persona; quitarse la cómoda etiqueta de trabajador y los beneficios seguros que vienen con ella no es para nada tentador al principio, en especial sabiendo que (dependiendo del tipo de negocio) se viene encima del nuevo emprendedor una ola de nuevas responsabilidades las cuales tendrá directamente de frente, como único jefe y responsable de su empresa.

En el mejor de los casos, un emprendedor tomará las decisiones financieras correctas y responsables para su rubro; posicionar su marca es solamente el principio, ya que también tendrá que enfrentarse al reto de la competencia por obtener una cartera de clientes que presente un estable crecimiento que permita al negocio tomar una posición cómoda desde la cual el nuevo empresario pueda empezar a disponer de su capital con libertad. ¡Felicidades! Una vez alcanzado este punto de comodidad es el momento de meditar sobre el futuro de tu recién nacida empresa.


¿Está la empresa preparada para una inyección de capital? ¿Realmente la necesita? ¿En qué podría mejorar el servicio/producto que ofrece? Y un largo etcétera de interrogantes deberían aparecer en la mente de un emprendedor antes de tomar este tipo de decisiones, las cuales a su vez necesitan responder a distintas causales para este motivo que resulten determinantes a esta situación que puede resultar la diferencia entre una empresa consolidada, una estancada en un tamaño pequeño, o una que de plano dejará de existir para dejar a un emprendedor frustrado con una idea que no pudo ser.

Un volumen de pedidos mayor al que una sola persona/pocas personas puedan manejar es un  causal tremendamente importante para tomar una decisión de invertir. Al empezar un emprendimiento, en especial de esos que empiezan con un tamaño bastante reducido (en cualquier sentido) es probable que el dueño se sienta cómodo atendiendo por sí mismo cualquier cantidad de pedidos que tenga, tal vez con ayuda de algún familiar, amigo o socio, sin embargo conforme la marca sea establecida y se haga más conocida llegará el momento en el que ese reducido personal no se dará abasto para cumplir con los plazos.

Justamente el causal del volumen suele conllevar a su vez a la necesidad inminente de hacer que la empresa crezca en varios sentidos; mayor número de personas trabajando va a requerir en algún punto un mayor espacio para que estos se acomoden, además de requerir que las ganancias justifiquen los salarios de estos, entre muchos otros factores. Es entonces cuando tomar la decisión de hacer una inversión fuerte en este emprendimiento toma forma. Es común que en emprendimientos pequeños un empresario recurra a financieras de distintos tipos, pudiendo conseguir inclusive planes de préstamos con Asnef que, si bien no cuentan con la vastedad de tamaño de otros planes, representan en sí mismos una inyección de capital que puede resultar clave para determinados fines.

martes, 27 de agosto de 2019

La importancia de ahorrar para nuestro negocio

Ahorrar no es solo una actividad imprescindible en la esfera de la economía doméstica, también es importante a la hora de gestionar cualquier tipo de negocio. Es cierto que, en la fase inicial, tanto el registro de la nueva asociación como el papeleo en general, el alquiler de oficinas y la contratación puede cubrirse con relativa facilidad recurriendo a subvenciones públicas del estado o de una comunidad autónoma concreta, o utilizando préstamos online de WannaCash.es. Al fin y al cabo, y por fortuna, la era de la automatización digital ha facilitado mucho este tipo de procedimientos, de modo que no tenemos que esperar normalmente demasiado para disponer de una fuente monetaria.

No obstante, a medida que avanza el tiempo, el dinero obtenido empieza a transformarse no en fuente de valor inicial, sino en foco de endeudamiento. Es entonces cuando tenemos que ser conscientes de que una empresa no puede sobrevivir eternamente a base de ayudas públicas o privadas. 


Más bien, tenemos que aprender a gestionar con inteligencia tanto las ventas como el marketing para que el ROI o retorno de la inversión sea siempre positivo. Así, las cuentas de la empresa empezarán a crecer y no solo tendremos la posibilidad de consolidarnos, sino de, eventualmente, invertir en nuestra expansión.

El negocio, por otro lado, tiene que ser consciente de cualquier problema, accidente o emergencia que pueda surgir. Por eso es importante acumular en la medida de lo posible un porcentaje elevado de las ganancias obtenidas periódicamente. 

Es decir, cada mes y, a largo plazo, cada año. Por otra parte, los negocios actuales rara vez no necesitan dispositivos electrónicos y equipamiento informático. Aunque para renovar equipo podemos seguir recurriendo esporádicamente a la ayuda de prestamistas, y de hecho es recomendable si es equipo caro, todo nos resultará mucho más sencillo de afrontar si tenemos ahorros empresariales.

En definitiva, en la prudencia está el éxito, y en este caso estamos hablando de una prudencia meramente económica. No obstante, y como ya sabemos, el dinero es la rueda nuclear que hace girar todos los procesos. En el mundo empresarial ese dogma es vital.

martes, 20 de agosto de 2019

¡Emprendimiento creciendo! ¿Vale la pena adquirir una deuda justo ahora?

Ya meses luego de que alguien decidió quitarse la etiqueta de empleado y asumir su puesto como su propio jefe dentro de su propio emprendimiento, y luego de haber tenido la suficiente educación financiera para posicionarse en un estado de comodidad con lo que ha hecho, probablemente se estará por encontrar en un punto donde este exitoso emprendimiento tenga ansias de crecer un poco más de lo que lleva actualmente.

Justamente el paso más complicado al volverse un emprendedor es el comienzo del mismo, ya que requiere un altísimo nivel de perseverancia dentro de este campo al que pocas personas podríamos acostumbrarnos del todo. Una vez superada esa primera fase en la que se va definiendo el tipo de servicio que se quiere prestar y se posiciona la marca entre una cartera de clientes satisfechos, recién se pueden ir sintiendo los primeros atisbos de tranquilidad. 


Es en este momento donde los clientes van a actuar como tu mejor aliado publicitario, haciendo que la cantidad de trabajo que tu emprendimiento manejaba en momentos anteriores. Es aquí cuando invertir en la calidad del trabajo se hace necesario.

Tal vez tengas un emprendimiento pequeño usando tu cocina de siempre para hornear galletas y postres, o tal vez uno que se trate de trabajo artístico freelance por medios online, o muchos otros ejemplos que podrían ir en esta lista. 

Ese momento en el que te quedas ligeramente corto de tiempo para el volumen de entregas que manejas es el momento en el que sopesar si hacerte cargo o no de una deuda en pro de mejorar tu volumen es el paso a dar; un horno más grande y potente, o un nuevo hardware que se ajuste mejor a las exigencias de tu volumen de trabajo seguramente hará maravillas por tus tiempos de entregas y capacidad de aceptar pedidos más grandes. Exactamente este mismo tipo de razonamiento sobre las deudas que resultarán positivas aplican a cualquiera fuese el emprendimiento en cuestión.

Muy posiblemente, y en especial si el emprendimiento apenas está empezando todavía se encuentre en el punto en el que las entidades financieras todavía no lo reconocen como un empleo, sin embargo, es justamente el apoyo de alguna de estas lo que necesita tu negocio para acceder a una pequeña inyección de capital necesario para crecer. Entidades online ofrecen de manera sencilla opciones de créditos sin nómina que facilitan a aquellos que oficialmente cuentan como desempleados a adquirir esa inyección de capital a ser devuelta a esta entidad virtual. De esta manera terminar el posicionamiento de tu marca deja de ser una meta tan distante.

jueves, 8 de agosto de 2019

Decide reinvertir tu tiempo y tu dinero

Para que tengas un crecimiento continuo en tus finanzas y a nivel personal, debes reinvertir continuamente tu tiempo, tu energía y tu dinero. Lo que obtendrás con esto será trabajar menos y ganar más. Se trata de trabajar inteligente, no en cantidades. Mientras más herramientas tengas, monetarias y educativas, podrás tener mayores posibilidades de hacer eficiente todo lo que produces.

¿Cómo puedes empezar? Parte del dinero que ganas en la actualidad, gástalo en solo lo necesario, ahorra una parte y reinvierte el resto. Dedícalo a tener mejores resultados cada vez. Es más, cuando tengas un ingreso mayor, dedica ese extra al ahorro y a la reinversión, no aumentes tus gastos. Si no te hacía falta antes, ¿por qué ahora sí? Con renunciar a comodidades que no te aportan verdaderamente nada, podrás asegurarte un mejor futuro (y no tan lejano). Claro, no es necesario que te prives de unas vacaciones o una escapada durante el verano, incluso pidiendo un par de créditos rápidos, pero piensa bien si de verdad es imperante que tengas el móvil más actualizado que hay hasta la fecha.


Cuando flaquees respecto a la decisión que has tomado, recuerda que el dinero hace más dinero. Esto también aplica al tiempo. No sirve de nada que en tus días libres solo te la pases en la cama y de fiestas, o que al llegar a casa solo te sientes frente a la TV. Incluso el hecho de trasnocharte jugando videojuegos será perjudicial. A fin de cuentas, no estás haciendo nada para ti, mientras te desgastas. Hay actividades que cuando se vuelven un hábito, consumen mucho más tiempo y energía de lo que piensas.

En el futuro no necesitarás trabajar tanto como ahora y tendrás muchos más ingresos. ¿Eso es motivación suficiente para ti? Lo que desarrolles en lo financiero y en lo personal hoy día, será de gran ayuda más adelante, eso tenlo por seguro.

Mantén en mente la mejoría constante cuando quieras pedir préstamos inmediatos por algo que no vale tu vida, literalmente hablando. Piensa en que es una oportunidad de invertir en tu negocio, por ejemplo, o en un cursos de idiomas, o hasta en un viaje para conocer nuevas culturas. Hasta si quieres algo material es válido, lo sabrás apreciar si compras algo que te ahorre mucho tiempo y te sirva como herramienta.

Independientemente de lo que decidas para reinvertir tu tiempo, dinero y energía, sabrás que estás en el camino correcto cuando notes que te genera beneficios en varios aspectos. La motivación para continuar la encontrarás apenas percibas los beneficios.

jueves, 1 de agosto de 2019

Cómo establecer un plan empresarial de reuniones

¿Es importante, tal vez crucial, el tipo de inversión económica pública o monetaria, tal vez en forma de minicréditos rápidos de WannaCash.es, que hagamos para crear un negocio? Por supuesto. El dinero mueve el mundo, y particularmente el mundo empresarial. ¿No sirve de nada llevar a cabo esa inversión si finalmente nos conduce a la quiebra? Rotundamente sí. 

Dicho esto, lo que cabría preguntarse es lo siguiente: ¿qué debemos hacer para para evitar el fracaso de nuestra empresa? Solo hay una respuesta posible y lógica: controlar, analizar y planificar periódicamente todos y cada uno de los pasos y las tomas de decisiones que llevemos a cabo.

Esa toma de decisiones rara vez se hace en solitario. Aunque la persona que emprende sea solo una, la regla, por lo menos si esa persona es sensata, es que se rodee de personas que la asesoren en materias que no controle. 


Una de ellas es la fiscalidad, pero otra puede ser el marketing, depende mucho de la experiencia profesional del emprendedor, de sus contactos y de sus recursos. No obstante, los negocios no son creaciones estáticas, su cartera de clientes y su flujo económico fluctúa cada año, cada mes y cada semana. Por eso, lo que debemos hacer para saber si estamos consolidando nuestro proyecto de negocio es establecer un plan de reuniones.

Porque no basta con reunirse, hay que saber de qué debemos hablar. ¿Cómo lo hacemos? Lo más sencillo es ir apuntando cada día los asuntos que más nos preocupen y los problemas, dando especial prioridad a los recurrentes porque son los que más pueden poner en jaque a la empresa. 

El documento de reunión debería estar dividido por temas –finanzas, marketing, logística y distribución, clientes, competidores– y, dentro de cada uno de ellos, por subtemas – subvenciones para emprendimientopréstamos rápidos, marketing digital o social, franquicias o almacenes, competidores directos o indirectos, etc.–.

La clave es estudiar con detenimiento los peros y los contras de nuestra labor empresarial, corregir lo que esté mal y potenciar lo que esté bien. Así, llevaremos un buen control de la empresa en todo momento.